
Ja duc 3 mesos rebent el email mensual que m'envien els de SetaLoca, que es la tenda esta de camisetes divertides que veguerem fara temps. I la veritat es que seu curren, no es el tipic email de promoció, ja que, apart de regalar un paquet de condons per a casa pedido i regalar 4 camisetes entre els registrats (sense comprar res), també ens dediquen una historia cada mes, que es rollo monoleg i que vos copie/pegue a continuacio.
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Más vale prevenir que tres mecagüendiós
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Han sido quintillizos, qué pichabrava. Ya ha dicho que para evitar
tener más hijos va a empezar a tirarse a su cuñada, que sobrinos aún
no tiene ninguno. Este Parchís, se va a tener que apuntar a una
autoescuela, para evitar que le sigan viniendo niños por accidente.
Parchís es un colega mío al que llamamos así porque era como una
ficha de parchís. Pero no porque se comiera una y contara veinte, no,
sino porque el tío sólo aceptaba volver a casa si se la comían. El tío
era la polla... literalmente. Ya al nacer, la comadrona, al ver asomar
una cabeza negra, siendo tanto la madre como el señor que le cogía la
mano blancos, dijo "esto va a traer cola". Y tanto que la trajo, si se
tuvieron que asegurar tres veces de que lo que cortaban era el cordón
umbilical. Como no había condones de su talla aprovechaba cuando iba
al aeropuerto para plastificársela con la máquina de sellar equipajes.
El tío era una máquina. Pensaba que las tías eran como las buenas
morcillas, que no se repiten. Vamos, que sólo entendía la fidelidad en
los equipos de música. Era conocer a alguna, y esa misma noche estar
haciéndole hasta el prólogo del Kamasutra. Un fuera de serie... Y si
bien alguna vez había vuelto a quedar con alguien, no era porque le
hubiera cogido cariño, ya que para él, el roce, sólo hacía el orgasmo.
Era un menda atípico, de los que luchaban contra la corriente, hasta
que murió electrocutado...
Una noche fue a una de las aburridas fiestas a las que le solían
invitar, de ésas en las que por la mañana, antes de volverse a casa le
tocaba buscar los gayumbos. Pero esa noche coincidió con la Enviciosa.
La Enviciosa es, más que una mujer fatal, una mujer peor. A esa mala
pécora la llamamos así, porque tenía tendencia a follarse a los novios
de sus amigas. Y esa noche la Enviciosa tenía un maquiavélico plan
para por fin follarse a su propio novio... con carácter retroactivo.
Muy mona no era pero se comía cualquier plátano, y eso Parchís lo
sabía. Para llevárselo al dormitorio, la Enviciosa usó sus típicos
trucos. Ya se sabe que quien no llora no mama... y a la Enviciosa rara
era la noche que no se le terminaran saltando alguna lágrima. Ella, lo
único que tenía de inocente era que se lo tragaba todo, así que, no
había aún cerrado la puerta del dormitorio y lo empujó a la cama. Se
decía de la Enviciosa que era muy fantasma porque a la primera ocasión
que tenía metía la cabeza debajo de las sábanas. Y claro, así, con
Parchís más caliente que un fotógrafo de becario en Playboy, en lo que
menos pensó fue en usar algún tipo de anticonceptivo. Ni siquiera un
mal dolor de cabeza que ya se sabe que es el anticonceptivo más usado.
Unos meses después vi a Parchís con la cara desencajada, como si
viniera de una fiesta con Pete Doherty y Amy Winehouse en casa de
David Hasselhoff. La Enviciosa llevaba 5 meses menstruando menos que
Carmen de Mairena y su padre, aspirante al título de Peor Hombre del
Mundo, le había hecho una visita. Portando un objeto que tenía ese
aire inconfundible de los objetos diseñados para matar gente, le había
convencido para que se casara con ella y olvidara los ligues y la vida
nocturna. En caso contrario, él mismo se encargaría de que a partir de
entonces sólo pudiera ir de fiesta a sitios con rampa de acceso.
¿Qué iba a hacer Parchís en semejante situación? Pues lo único que
podía hacer: darse a la mala vida... vamos, que se casó. Y además se
casó por amor... por amortizar la hipoteca a medias. Y es que si hay
algo peor que tener que casarse por la iglesia, es tener que casarse
por el banco: eso sí que no lo separa ni Dios. Él, que siempre decía
riendo que no tendría sexo antes del matrimonio para así evitar llegar
tarde a la boda, celebró un casamiento que más pareció un funeral.
Y desde entonces técnicamente murió. Y lo peor no es que ahora
tenga que conformarse sólo con una chati teniendo un instrumento que
no es para una nada más. Lo peor de todo, es que ella, la Enviciosa,
es de las que no creen en el sexo después del matrimonio...
Nos vemos en los bares,
El infame equipo de SetaLoca
Mal Ninot Reloaded
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dissabte, 7 de juny del 2008
Seta Loca
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2 comentaris:
jajaja son bonissims yo tambe duc desde que va de any recibinlos i es la caña.
Per cert tins un descuento del 25% en les camises de Setaloca i vaig a aprefitrlo ya jiji. AU!!
Ja, el descompte crec que el fan a tots i es per a tots els pedidos que faces.
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